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El peligro de cancelar CFDI sin justificación: Lo que debes saber sobre el Art. 29-A del CFF

  • 9 jul
  • 2 min de lectura

¿Alguna vez has cancelado una factura electrónica simplemente porque "te equivocaste" o porque el cliente te lo pidió, sin guardar mayor respaldo? Si tu respuesta es sí, es momento de encender las alarmas de tu negocio.


No es cancelar por cancelar. En el panorama fiscal actual, dejar cabos sueltos al momento de invalidar un comprobante puede convertirse en un dolor de cabeza enorme ante el SAT.


La regla del juego cambió (y sigue vigente)

Desde el 1 de enero de 2022, las reglas para la cancelación de facturas se volvieron mucho más estrictas. El Artículo 29-A del Código Fiscal de la Federación (CFF), específicamente en su párrafo sexto, establece una obligación muy clara para todos los contribuyentes.


La ley dicta que cuando se cancelen comprobantes fiscales digitales por Internet (CFDI) que amparen ingresos, se deberá justificar y soportar documentalmente el motivo de dicha cancelación.


¿Qué significa esto en la práctica?

No basta con seleccionar el "motivo de cancelación" en el sistema de facturación. Si la autoridad fiscal (SAT) decide ejercer sus facultades de comprobación e iniciar una revisión, revisará que tengas los documentos físicos o digitales que prueben por qué esa venta o servicio no se concretó.


Las consecuencias de no documentar.

Si la autoridad detecta cancelaciones masivas o frecuentes y tú no cuentas con el soporte documental, podrías enfrentarte a:


Inconsistencias fiscales: Discrepancias entre lo que reportas en tus declaraciones y los movimientos de tu facturación.

Presunción de ingresos: El SAT podría asumir que los ingresos de la factura cancelada sí se percibieron y que estás intentando omitir impuestos.

Multas y sanciones: El Código Fiscal contempla multas importantes por cancelar CFDI fuera de los plazos legales o sin la debida justificación.


Mi recomendación:

Para evitar discrepancias en una revisión fiscal, te sugiero implementar un control interno estricto:


  1. Crea un expediente por cada cancelación: Guarda correos electrónicos con el cliente, contratos cancelados o cualquier documento que demuestre el error o la cancelación de la operación.

  2. Revisa los motivos correctos: Asegúrate de usar correctamente las claves de cancelación (01, 02, 03 o 04) según corresponda a la situación real.


¿Sabías esto?

¿Llevas un registro y soporte de las facturas que cancelas en tu empresa o negocio?


Te invitamos a nuestro grupo de estudio en temas fiscales por WhatsApp, aquí te dejo el link:





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